Tiempo de adviento

Tiempo de adviento

Cómo os podría amar a alguna de vosotras

ni aunque vuestra nariz fuera la perfección

imaginada en piedra busto desfigurado

de una venus de un dios apolíneo un efebo.

Ni siquiera si vuestra sonrisa anticipara

mil y una noches o una larga noche de insomnio

no es porque no conozca el amor su perversa

química soy un gólem que él pone en el mercado

claro que lo conozco temo su retirada

como bárbaras hordas que salan la campiña

y esa tierra soy yo y no estoy en barbecho.

He borrado en mi agenda cualquier convocatoria

dedicada al amor llegó el tiempo de adviento

necesito curar los fríos sabañones

que un campo sin cosechas enracimó en mis manos

el momento de estar tranquilamente solo

de acordar con la vida un armisticio justo

y necesito tiempo mucho mucho tiempo

que tengo que robaros mis generosas damas.

Poética

Poética

Desnúdate primero

y cuando estés desnudo

arráncate la piel

y extrae de tus entrañas

los mejores bocados.

Si tuviste humildad

y aprendiste de un maestro

cómo usar las especias

entonces será fácil

preparar un buen plato.

La crisálida

La crisálida

Dentro de la crisálida da tiempo para mirar hacia atrás

me sorprende la serie interminable de derrotas disfrazadas

de oropeles que fueron alimento de polillas

son heridas cerradas cicatrices que se sienten en días como éstos.

Pienso en enumerarlas y exponerlas desnudas al juicio que merecen

mas no vale el esfuerzo ni el rubor

cada uno tiene sus banderas blancas y el que no las tiene es muy joven.

Claro que me arrepiento no de todas pero hay una

todos los que han sufrido hacen sufrir

el resto son derrotas a las que volvería a abrir la puerta

porque fueron formadas de pequeñas victorias que se olvidan en el desastre final

y en una vida llena de derrotas esas pequeñas victorias no son cicatrices

bellos tatuajes que me reconfortan.

La crisálida es el mejor sitio para el cambio

solo queda esperar

si resulta lombriz o mariposa.

Sólo es sueño

Sólo es sueño

Me has dejado el vacío,

el que hay en un hotel

con ventanas tapiadas,

y en sus habitaciones me refugio

para jugar con Hypnos o con Tánatos.

Y me siento culpable, creerás

que es castigo

y, mujer, simplemente,

me has dejado con sueño, mucho sueño

y no puedo cerrar

los párpados si piensas que es venganza

cuando es sólo eso, sueño y

necesito dormir en cualquier sitio,

hasta que el tiempo cambie.

Necesito olvidarme de quién era

para que me habite otro.

Cámara lenta

la lentitud llegó

desconocida

calmó mis movimientos

dejando seco el cauce

deteniendo la rueda

hasta dejarme inerte

fósil

mis ojos húmedos

Cámara lenta

Poema leído por Jesús Urceloy

Las setas

En la próxima vida

quiero ser seta, seta, seta,

para que tu figura

no me deslumbre como el sol poniente

ni tu olor me sofoque hasta perder el sentido.

¡Ay, qué dolor!

Ya no arderé, al rozarte,

como la hierba seca, seca, seca.

Y aun así,

en la próxima vida

no quisiera quemarme,

que quisiera ser seta, seta, seta

bajo un pino, esperando

que el aire me esparciese.

Sin saber qué es sentir,

sin llanto, sin fulgor.

Las setas

Leído por María Nevado Caballero, actriz y gran maestra que me enseño que leer un poema es como tocar el piano, hay que aprender y hay que ensayar para ofrecer al oyente la mejor experiencia.