un ratón no ama a un gato es cosa rara
pero cuando la casa arde huyen juntos
sólo los inquilinos del inmueble
siguen con sus disputas unos y otros
pretenden que su voz se escuche nítida
y las llamas devoran ya la casa
Descubre más desde Rafael Pérez Castells
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
