El Unicornio

A Álvaro Muñoz Robledano

El unicornio

Un hombre imagina otros mundos

busca uno mejor

un mundo extenso

donde los unicornios pacen en los campos

o un mundo de agua

donde las especies más brillantes

no se refugian en los abismos

o sólo de aire

donde las aves duermen suspendidas en la nada.

Y entonces su mundo le parece bien

aunque no tiene unicornios

contiene casi todo

lo que puede imaginar.

Pero sigue imaginando

ya no le interesan bellas panorámicas

sino saber cómo son los que las habitan

si se comunican cantando

o se devoran en una cadena de mantis

intentando encontrar la forma

perfecta que compense su existencia.

Imagen: Oleo sobre lienzo de Alessandro Padovanino, siglo XVII.

Mi suerte

Mi suerte

Cada mañana vuelvo a respirar

renazco sin memoria y necesito

recordar aprender todo de nuevo

mi desmemoria cubre lo que sé

de una capa de cera que el calor

del día ablanda y hace casi líquida

entonces salgo a ver como despierta

el mundo cada día es distinto

lo que sucede es nuevo irrepetible

lo sé por lo que escribo reconozco

mi letra en los papeles de mi mesa

y más tranquilo al ver que no se trata

de aquella maldición de la marmota

adopto la estrategia de las flores

y mi cáliz se llena de rocío

que apacigua la sed de las abejas

siento que en cierta forma su aguijón

rasga el velo que cubre mi memoria

y por esa hendidura los recuerdos

escapan en desorden convocados

por una flor de lis pintada en piedra

el canto de los pájaros el ruido

de una granja en el valle una campana

el violento color del algarrobo

 o el paso de un avión que labra el cielo.

Y camino en la niebla y me deslumbro

cuando la luz se filtra en algún un claro. 

Aniversario

Hoy, exactamente a las 23 horas y 13 minutos, hace un año nos dejaste. Esa noche subí mis sentimientos al blog. Hoy vuelven a estar a flor de piel.

¡Un año¡ ¡Y todo sigue igual, mamá!

Durante este año he seguido hablando con ella, cuando mi perro hacía una gracia, se lo comentaba. A veces nos tomábamos un tercio, de los que ella gustaba. En realidad, yo me bebía los dos. Tú no te lo puedes tomar, mamá, y no la vamos a tirar, verdad. No hijo, disfruta, pero luego me tienes que llevar a la residencia. No, mamá, ahora no necesitas estar en la residencia, te puedes quedar aquí todo el tiempo que quieras.

A las nueve de la mañana, todos los días me asalta el pensamiento “nohellamadoamamá”, porque es la hora a la que hablábamos cada día. Dicen que no es bueno aferrarse a los muertos, que hay que pasar el luto. Pues, a mí no me da la real gana. No es necesario que me expliquen que ella se fue para siempre, tan loco no estoy. Pero no estoy lo suficientemente cuerdo para borrarla de mi vida – no hacerla partícipe de la misma, es borrarla – y siempre estaremos juntos. Siempre es el lapso que me quede. Ya sabes, mamá, te voy a contar todo lo que vaya pasando, así no te aburres y me haces compañía.

Ahora vamos a tomarnos un tercio para celebrarlo, ¡A tu salud, mamá! Pero hijo, qué bruto eres, !Dios mío, qué habré hecho yo para merecerlo¡

Tiempo de adviento

Tiempo de adviento

Cómo os podría amar a alguna de vosotras

ni aunque vuestra nariz fuera la perfección

imaginada en piedra busto desfigurado

de una venus de un dios apolíneo un efebo.

Ni siquiera si vuestra sonrisa anticipara

mil y una noches o una larga noche de insomnio

no es porque no conozca el amor su perversa

química soy un gólem que él pone en el mercado

claro que lo conozco temo su retirada

como bárbaras hordas que salan la campiña

y esa tierra soy yo y no estoy en barbecho.

He borrado en mi agenda cualquier convocatoria

dedicada al amor llegó el tiempo de adviento

necesito curar los fríos sabañones

que un campo sin cosechas enracimó en mis manos

el momento de estar tranquilamente solo

de acordar con la vida un armisticio justo

y necesito tiempo mucho mucho tiempo

que tengo que robaros mis generosas damas.

Miedo

Miedo

Me llamaron a filas y en un mes

me convertí en soldado, obedecía

automáticamente cualquier orden.

Yo estaba recogido entre los pliegues

del traje de campaña o del autómata

que accionaba mis pasos y esperaba

el refugio del sueño para entrar

otra vez en mi cuerpo abandonado.

Cuando juré bandera me sentí

libre con condiciones sin saber

por qué hasta que un sargento ¿o un brigada?

se despidió no vuelvas y si vuelves

no será necesario que te explique

que solo eres una orden que acatar.

El miedo es un chasquido es una impronta

con el miedo se mueven los ejércitos

pero es solo un ejemplo ¿o a nosotros

no nos mueven tirando del mismo hilo?

Es difícil luchar contra un fantasma

un recuerdo olvidado que se esconde

hasta que a una señal toma el control.

¿Cuántos miedos se ocultan en mis actos?

¿Cómo puedo evitar a los que asustan

con pandemias con armas bio-ilógicas

armas de destrucción masiva ¿o no?

Para que el miedo cale en nuestros huesos

hay muchos que cooperan pocos saben

las reglas de ese juego y los demás

creen que es justo lo que hacen ni lo piensan.

Esto no es nuevo siempre ha sido así

aunque hoy asusta más ese fantasma

porque es más poderoso más feroz.

Amar la vida

Amar la vida

todo lo que ha nacido

quiere seguir viviendo

el fresno y el castaño

el pino y el alerce

el ratón y el murciélago

los pájaros del día

también la ameba informe

y el que más el humano

porque quiere vivir

esta vida y la eterna

si fuera de otra forma

la vida perdería

su razón de existir

si no enraíza el alerce

si no anidan los pájaros

y no vuela el murciélago

no habría una palabra

que pudiera nombrarles

ni darwinianos cambios

que llegaran al hombre

todo lo que ha nacido

debe seguir viviendo

y esparcir la semilla

para que se transforme

y después hacer sitio

reciclar su sustancia

para un nuevo formato

quiere seguir viviendo

pero un día se seca

el árbol más antiguo

es diseño de un dios

quizá una fuerza cósmica

una belleza auténtica

un diseño perverso

a los ojos de seres

ungidos de consciencia

que se saben mortales

quieren seguir viviendo

como la ameba quiere

y ya no hay inocencia

sino un deslumbramiento

un golpe en la mandíbula

un saco de preguntas

que al no tener respuesta

alimenta el misterio

nace la ciencia el arte

nacen las religiones

y la filosofía

nada es del todo cierto

y viven en la rabia

Y si aman esta vida

no es solo porque es bella

todo lo que ha nacido

quiere seguir viviendo

y no tiene otra opción

si fuera de otra forma

la vida no tendría

lugar en este plan

en el que son la cera

sobre la que arde el pábilo

Fotografía de Alfonso Arias