Esencia

A David Foronda

no quiero que me sigan aunque agrade

porque me espanta más

que al tener seguidores

pierda quizás mi esencia

y me transforme

en un ente mediático

sin arrugas

con piel de maquillaje y músculos de hormonas

hace tiempo que supe de mi insignificancia

así que escribo por permanecer

simplemente en mí mismo

y me atrevo a ofrecéroslo pues sé que no soy único

lo que siento lo sienten otros

con algunos matices pues los árboles se parecen

pero no todos tienen rotas las mismas ramas

nunca me pregunté por qué lo hacía

el papel o el teclado me da igual

aunque a veces prefiero el bolígrafo dorado

que me regaló mi hijo y aún no he perdido

y comienzo

así se abren los poros y por ellos escapan ideas confusas

vapor

que condensa en palabras que me ayudan

a entender los motivos de mi melancolía

incurable tallada como un par de ojos

en este cuerpo que cuido y maltrato

y escribo para embellecer dolores

y poder volver a ellos sin que me hieran

Vejez

Vejez

sólo me queda un ojo

y veo mal de cerca

el oído se satura

con pocos decibelios

y del gusto me queda elgustoesmío

no huelo una mofeta entre mis sábanas

sólo el tacto es consciente

y ese sexto sentido

la razón con que intento comprender

una parte minúscula

infinitesimal del Universo

atisba a su manera

Ciclo “Tempo de poesía”

Foto de Pedro Díaz del Castillo

Pincha en la foto y podrás escuchar un poema de los recitados.

ZOMBI

convivo con un zombi

no hay dudas

                            está muerta

la conocí con vida

y a su cuerpo

                            tan

                                          cálido

y ahora apenas calienta

su bulto entre las sábanas

no muerde

ni transmite

virus

ni estigma alguno

solamente                      atenúa

la sutil vibración que me alienta

hasta apagarla

Dunas

Dunas

dunas dunas hermosas dunas

que se parecen a otras dunas

siempre igual al norte al sur

allá donde mire hay dunas

¿para qué dar un paso más

hacia las dunas si ya he llegado?

Tú y yo

Tú y yo de Alfonsina Storni, leído por Gemma Cuervo en 1967

Mi casa está llena de mirtos,
la tuya está llena de rosas;
¿Has visto a mis blancas ventanas
llegar tus palomas?

Tu casa está llena de lirios,
la mía sonríe amapolas.
¿Has visto rodando en mis patios
ramas de tus frondas?

De mármoles blancos y negros
tu casa vetusta se adorna,
y mármoles blancos y negros
llevan a mi alcoba.

Si luces enciende tu casa
mi casa de luz se corona.
¿No sientes llegar de la mía
sonidos de loza?

De día, de tarde, de noche
te sigo por selvas y frondas.
¿No hueles que exhalan mis labios
profundos aromas?

De día, de tarde, de noche
te sigo por selvas y frondas.
¿No sientes que atrás de tus pasos
se quiebran las hojas?

¿No has visto regadas tus plantas,
de frutas cargadas las moras
abiertas las sendas, las ramas
henchidas de pomas?

Cuidando tu casa en silencio
me encuentra despierta la aurora.
Cuidando en silencio tus plantas,
podando tus rosas.

Tu casa proyecta en mi casa
de tarde, alargada, su sombra,
nunca miraste sus muros
cargados de rosas.

Igual a tus patios mis patios
que surcan iguales palomas,
y nunca has mirado mi casa,
cortado mis rosas.

Igual a tus lirios mis lirios
que iguales octubres enfloran…
y nunca has mirado mi casa,
cortado mis rosas…