Vejez

Vejez

sólo me queda un ojo

y veo mal de cerca

el oído se satura

con pocos decibelios

y del gusto me queda elgustoesmío

no huelo una mofeta entre mis sábanas

sólo el tacto es consciente

y ese sexto sentido

la razón con que intento comprender

una parte minúscula

infinitesimal del Universo

atisba a su manera

Ciclo “Tempo de poesía”

Foto de Pedro Díaz del Castillo

Pincha en la foto y podrás escuchar un poema de los recitados.

ZOMBI

convivo con un zombi

no hay dudas

                            está muerta

la conocí con vida

y a su cuerpo

                            tan

                                          cálido

y ahora apenas calienta

su bulto entre las sábanas

no muerde

ni transmite

virus

ni estigma alguno

solamente                      atenúa

la sutil vibración que me alienta

hasta apagarla

Dunas

Dunas

dunas dunas hermosas dunas

que se parecen a otras dunas

siempre igual al norte al sur

allá donde mire hay dunas

¿para qué dar un paso más

hacia las dunas si ya he llegado?

Tú y yo

Tú y yo de Alfonsina Storni, leído por Gemma Cuervo en 1967

Mi casa está llena de mirtos,
la tuya está llena de rosas;
¿Has visto a mis blancas ventanas
llegar tus palomas?

Tu casa está llena de lirios,
la mía sonríe amapolas.
¿Has visto rodando en mis patios
ramas de tus frondas?

De mármoles blancos y negros
tu casa vetusta se adorna,
y mármoles blancos y negros
llevan a mi alcoba.

Si luces enciende tu casa
mi casa de luz se corona.
¿No sientes llegar de la mía
sonidos de loza?

De día, de tarde, de noche
te sigo por selvas y frondas.
¿No hueles que exhalan mis labios
profundos aromas?

De día, de tarde, de noche
te sigo por selvas y frondas.
¿No sientes que atrás de tus pasos
se quiebran las hojas?

¿No has visto regadas tus plantas,
de frutas cargadas las moras
abiertas las sendas, las ramas
henchidas de pomas?

Cuidando tu casa en silencio
me encuentra despierta la aurora.
Cuidando en silencio tus plantas,
podando tus rosas.

Tu casa proyecta en mi casa
de tarde, alargada, su sombra,
nunca miraste sus muros
cargados de rosas.

Igual a tus patios mis patios
que surcan iguales palomas,
y nunca has mirado mi casa,
cortado mis rosas.

Igual a tus lirios mis lirios
que iguales octubres enfloran…
y nunca has mirado mi casa,
cortado mis rosas…

Alas

Alas

cuando me devolvieron

mis alas

caí en la cuenta

mi soledad construida

como piel

de alguna aleación impenetrable

me había transformado

en un hombre

de acero

un hombre solitario

el único testigo

de mis propias hazañas

héroe desconocido

dentro de su armadura

del que no cantarían

juglares

mandolinas

eléctricas guitarras

ya puedo volar mis alas buscarán

la atmósfera impalpable inhabitada

o el bullicio del bosque

donde apenas hay riesgo de encontrarse con alguien

porque temo la mano

portadora del fuego

que deshaga

lo que soldé con hilo

de una materia oscura

temo mi piel descalza

su traición

se abrirá al primer rayo

como la flor hambrienta

y entonces estaré otra vez

totalmente desnudo

a merced de esa mano

que deseo

que temo