Amar la vida

Amar la vida

todo lo que ha nacido

quiere seguir viviendo

el fresno y el castaño

el pino y el alerce

el ratón y el murciélago

los pájaros del día

también la ameba informe

y el que más el humano

porque quiere vivir

esta vida y la eterna

si fuera de otra forma

la vida perdería

su razón de existir

si no enraíza el alerce

si no anidan los pájaros

y no vuela el murciélago

no habría una palabra

que pudiera nombrarles

ni darwinianos cambios

que llegaran al hombre

todo lo que ha nacido

debe seguir viviendo

y esparcir la semilla

para que se transforme

y después hacer sitio

reciclar su sustancia

para un nuevo formato

quiere seguir viviendo

pero un día se seca

el árbol más antiguo

es diseño de un dios

quizá una fuerza cósmica

una belleza auténtica

un diseño perverso

a los ojos de seres

ungidos de consciencia

que se saben mortales

quieren seguir viviendo

como la ameba quiere

y ya no hay inocencia

sino un deslumbramiento

un golpe en la mandíbula

un saco de preguntas

que al no tener respuesta

alimenta el misterio

nace la ciencia el arte

nacen las religiones

y la filosofía

nada es del todo cierto

y viven en la rabia

Y si aman esta vida

no es solo porque es bella

todo lo que ha nacido

quiere seguir viviendo

y no tiene otra opción

si fuera de otra forma

la vida no tendría

lugar en este plan

en el que son la cera

sobre la que arde el pábilo

Fotografía de Alfonso Arias

Sólo es sueño

Sólo es sueño

Me has dejado el vacío,

el que hay en un hotel

con ventanas tapiadas,

y en sus habitaciones me refugio

para jugar con Hypnos o con Tánatos.

Y me siento culpable, creerás

que es castigo

y, mujer, simplemente,

me has dejado con sueño, mucho sueño

y no puedo cerrar

los párpados si piensas que es venganza

cuando es sólo eso, sueño y

necesito dormir en cualquier sitio,

hasta que el tiempo cambie.

Necesito olvidarme de quién era

para que me habite otro.

El espejo

El espejo

me separé de ti

y todas las mañanas

el espejo del baño

me descubre mi cuerpo

desnudo del tuyo

Fugaces tus ojos

A ella

¡Ay! fugaces tus ojos,
buscando en los míos respuesta,
tatuaron tu vientre en mis noches
y ahora apenas despierto,

apenas sé quién eres
y ya mi cuerpo te reclama
como si tuviera memoria
de un éxtasis futuro.

Apenas sé qué siento
y mi boca huye de mi boca,
y mi piel me abandona, vela
que arranca el temporal

y vuela sobre el cauce
de tu espalda. Sueño y tu cuerpo
sueña con lenguas que recorren
tus entrañas, con hojas

de acanto que eyaculan
en tu nuca, con sueños húmedos
que te hipnotizan y disfrazan
la estrategia del celo.