Incitación al vino

Incitación al vino

a José V. Hernández

la soledad del globo estratosférico

la soledad del perro abandonado

la soledad del ébano en la noche

la soledad del sherpa en la ventisca

la soledad de un pecio en un mar seco

que a poco se secó por soledad

dices que escribo penas

y puede que sea así

si no las escribiera

no me podría reír

sabía que sin riesgo hay esperanza

de tener una vida extensa

aunque al final su peso

no alcance el de un instante

pero yo jugué fuerte

tengo muchas anécdotas

que agradan a los jóvenes

las voy olvidando

hasta sentirme tan hueco

como el que no apostó

y amigo mío es cierto tengo sed

quiero ahogar el vacío

con un vino pisado

a orillas del Pisuerga

descorchado por ti

pues el vino es amargo en soledad

y de un rojo encendido en compañía

Tic tac

Tic tac

mi vida es como un huevo

ovoide óvulo ovalado

de fénix lagarto o gallina

da igual es una imagen

un sentimiento una certeza

una precisa descripción

la vida escrita en amarillo

encerrada en un círculo de tiza

las ganas de vivirla

contenidas

en una bola de cristal

y un pico que golpea

con más decisión cada día

tic tac tic tac tic tac

Cambiar al mundo

está tan solo

que no puede quedarse a solas

consigo mismo

y se diluye en muchos

para sentirse acompañado

por otros que no saben quién es él

acaso tampoco él lo sepa

y refugiado en esa muchedumbre

quiere cambiar un mundo que no entiende

yo también perdí pie y me debatí entre dos aguas

después abandoné la guerra en la que lucha

y no creo saber nada que lo sorprenda

todo es tan evidente

lo único que conozco de valor

es el espejo de su sombra

esa tierra que labra

el aire que respira

y si mirase más allá

vería que desborda el horizonte

nuestro planeta

tierra amable sencilla de amoldar o de herir

Tierra majestuosa en su órbita celeste

sin ella no hay futuro es un útero

y en él se gesta nuestra trascendencia

y por eso lo entiendo

hay que hacer algún cambio

y no hay mejor manera que empezar por ti mismo

cada uno de mis actos multiplica mis faltas

por miles de millones como yo

una simple colilla no es solo una

montañas que se elevan como Alpes infranqueables

y un acto de violencia

prepara un genocidio

si uno cambia nos cambia a todos

así de simple

y ese cambio sucede en soledad

es un aprendizaje una artimaña

que incluso en medio de un tumulto

que oculta el horizonte

te permite volver los ojos

a aquel otro

que se materializa en nuestros sueños

estos dos horizontes

que flanquean las caras opuestas de una sierra

una frontera una muralla

solo se pueden ver desde las cumbres

universos distintos necesarios

el brazo dividido por el fiel de la balanza

que se inclina a poniente donde viven los sueños

y después a levante por donde llega el día

no perdería el tiempo

intentando cambiar al mundo

es mejor que él lo emplee

en subir a esas cumbres que iluminan

No me interesa

No me interesa

                                                         a Facebook

no me interesa saber lo que opinas de todo

no me interesa saber lo que estabas haciendo

ni si caíste en desgracia

o eres feliz

no me interesan tus enfermedades

tampoco lo que comes ni con quién

odio que me tortures con tus cambios de aspecto

o con tus viajes que tanto impresionan

porque no me interesan

nada absolutamente nada es más me agobia

antes

cuando me lo contabas en el bar

o el espigón del puerto

me interesaba hacías que soñara

con lugares lejanos

con cumbres recortadas en el cielo

mujeres de belleza deslumbrante

pero hoy no te conozco porque hoy eres muchos

cientos de amigos que nunca abracé

con los que no brindé por la victoria

con los que no hubo noches de luna y confidencias

sois muchos demasiados

y nunca hemos llorado juntos

una novia perdida un padre muerto o un fracaso irreparable

y aun así pretendéis que me interesen

vuestras plumas de pavo solitario y real

disculpad no os conozco

La flecha envenenada

La flecha envenenada

Sobre una parábola de Buda

cegué mis ojos

y el corazón sentía

amordacé mis oídos

y al fin

lo que herirlo pudiera

no lo alcanzaba

pero sin ojos

no hay horizontes

y sin oídos los pájaros

son pequeños fantasmas

para un corazón sordo

ya no hay miedo

ni tampoco razones

nada hay que justifique

su latido

Disolución

Disolución

cuerpo

piel

calor

humedad

dos cuerpos extraños

que la piel acerca

el calor hermana y

la humedad disuelve