Falsa calma

¿Qué hay bajo esa montaña cubierta por el bosque?

¿el corazón ardiente de un volcán?

y bajo el mar en calma

¿no habrá un maelstrom agazapado?

Nunca tuve la paz y la belleza

que me rodean hoy en día,

sin embargo mis sueños repiten su argumento,

y cada noche pierdo a alguien que amaba

en la estación o el aeropuerto

de esa ciudad sin nombre,

que me recuerda a otra

en la que alguna vez estuve.

Después deambulo por sus calles

perseguido por mafias tenebrosas.

Noches de marejada,

de trenes que no alcanzo,

¡qué extraños sueños cuando vivo días

de calma y de belleza!

Ayer soñé que huía de una casa

donde un gurú hablaba a sus devotos.

Mientras cruzaba el jardín escuché

sus murmullos, sus ojos empujándome,

echándome a la calle para dejar constancia

de que yo no era el que me iba.

Y siempre soy el que se va,

el que se pierde en calles atestadas,

donde la soledad es más palpable,

donde vislumbro el velo que separa

lo real de la verdad.

Noches de marejada

en las que finjo no entender,

estos días de calma y de belleza

no invitan a rasgar el velo,

porque hay quien dice que el que lo hace 

deja de ser mortal.


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