las ciudades invisibles

cuando me miro al espejo soy real

mi cara ocupa un espacio concreto

puedo ver donde acaba

y empieza la pared del fondo

soy una forma definida

en un cuarto de baño

y si cierro los ojos se abre un mundo

donde se siente sin sentidos

un mundo sin tamaño

que no está ni se puede medir con herramientas

sin un soporte físico aparente

ingrávido invisible y silencioso

y sé que sin la imagen del espejo

ese mundo se esfuma

y aún así lo visito con frecuencia

buscando en sus ciudades el refugio

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