desde muy joven supo
que sus preguntas nunca tendrían respuesta
y eran preguntas fáciles
fáciles
fáciles
las preguntas que todos nos hacemos
y si nadie respondía pensó
pudiera ser que nadie hubiera
y ya de viejo se sorprende
de que haya tantas creencias
y tanta gente creyendo que somos
el centro
centro
dentro
de todo el cosmos
y piensa que mejor nos fuera
si ante esas ocurrencias miráramos al cielo
y sintiéramos vértigo
vértigo
un vértigo infinito
porque tan poco somos
que somos nada y menos
menos
que la imagen en un espejo
