Arena entre los dedos

¿Quién eres?, ¿el amor que llevo dentro?

¿Un impulso que quiere inundar del azul

el valle encajonado entre tus pechos?

Pero, ¿acaso eres alguien?, ¿o soy yo 

que, harto de derramar 

el amargo licor de esta locura,

termino imaginándome

ser un desierto estéril

donde el amor se pierde

como la arena escapa entre los dedos?

 No sé quién eres,

 y me prometo no buscarte más,

 no soporto la pérdida,

 pero es en vano, pues ahí sigues,

 enterrado en mi pecho,

 dispuesto a retoñar

 como un río que anegue

 las llanuras nilóticas

 de una piel impecable.

 No, no y no.

 ¡Qué bien se vive solo!, 

y así me miento.


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