Sueños de juventud

cuando era joven yo también soñé

y no hace tanto que dejé de hacerlo

soñé mientras sentí

que el tiempo era infinito

sabía que no lo era pero así lo sentía

hasta que una mañana desperté estaba solo

y tuve la certeza de que el tiempo se acaba

ya solo sueño cuando estoy dormido

después vivo no miro el reloj ni el calendario

hasta no distinguir los días

y que todos parezcan uno

me refugio en la noche

donde todo es posible

hasta burlar tu suerte

El espejo

Me desnudé de ti

y todas las mañanas

el espejo del baño

me descubre mi cuerpo

desnudo del tuyo.

El espejo

La bufanda

creo que soy un muerto viviente
o un muerto que no espera
o un muerto

con pedazos de carne
colgando de los pómulos
un muerto hecho a retazos
un muerto incorruptible

así me veo
y cuando cosquillea un miembro
lo duermo con ungüentos
no fuera contagioso
y me despierte el cuerpo
a una historia que siempre acaba
con un muerto
un tiro
un cáncer
un tranvía en silencio

otro invierno
me gusta la bufanda
que rodea mi cuello sin sangre
y calienta mi pecho vacío

Ilustración de Pedro Díaz del Castillo

La bufanda

Las manos

Una mano se ofrece transparente

más allá del alcance de mi brazo.

Otra que supe amante me incrimina

y si intento tocarla se desprende

su piel como corteza centenaria.

Hay otra, más cercana, que nació

entre mis dedos y ahora los rehúye.

Hay tantas otras manos que olvidé

incluso las que siempre están ahí,

las mías que inconscientemente muevo,

las únicas que tengo para alzarme.

Joker

cuando meten a Dios por medio
siento que me hacen trampa
que sacan de la manga un comodín
incontestable como la sonrisa
beatífica en sus rostros

y no es ése mi juego en mi baraja
no existen comodines
trío y pareja es full y no hay un joker
en el que refugiarse

Es nieve, no te confundas

A Ana Gutierrez-Semprún Urdiales

los sonidos del bosque se ecualizan
el idioma del cuervo es un hacha que golpea
el crujir de los pinos vencidos por la carga
no oculta el de mis pasos
y nada se interpone al ladrar
que llega desde un lienzo vaporoso

así debe ser el cielo de las almas buenas
sin frío pues nos las imaginamos
en sandalias con túnicas de lino
y rostros pálidos y somnolientos
un lugar incoloro
con excelente acústica no más

la nieve es fría nunca oculta aunque nos engañe
es bella y es gentil
y también es asesina
en la nieve soñamos bien despiertos
porque no somos ángeles soñamos
como corzos atentos al peligro