cuando hay quien sufre más que yo
no es justo importunar con lo que sufro
entiendo que otros sufren pero apenas lo siento
solo siento el dolor que lacera mi carne
el de los otros lo imagino
no lo siento
el mío me suspende
retuerce hasta mi médula
hace indeseable el despertar
el de los otros fluye con mis lágrimas
pero el mío no fluye permanece
como un estanque de mercurio
podrán imaginarlo no sentirlo
igual que yo no siento su dolor
cuando sufro estoy solo
y si alguien me conforta
es como un sorbo de agua
calma una sed que vuelve
cuando estoy con él y a él me enfrento
más tarde
procuro que mi rostro no delate al doliente
es cortesía y es escudo
porque solo a las sombras les agrada
recibir un dolor prestado
