Presentación del libro «materia consciente» en La Casa de Cultura de San Lorenzo de El Escorial

Foto: Rafael Pérez Castells, Jules Idunn, Alfonso Arias Paputxi

Introducción a materia consciente

Los libros de poesía se escriben de dos maneras, se planifican, se crean desde un principio o nacen por la acumulación de poemas durante un periodo determinado. En mi caso, hay de todo, materia consciente, por ejemplo, es un libro nacido más que creado. Un día abres la carpeta de poemas y te encuentras setenta que empiezan a pedir un libro donde refugiarse. Comienza entonces una labor que no apetece mucho, sería más fácil ponerlos según fueron escritos, un prólogo y ya está, pero sabes que no, que esos poemas escritos de forma independiente, que tratan de temas variopintos, igual que la vida lo es – los poemas reflejan las visiones, sentimientos y reflexiones de cada día -, están pidiendo unos mimbres que los mantengan unidos y les dé coherencia. Hay mucho de artificio en la composición de un libro, al igual que lo hay al escribir un poema, de hecho, la edición del libro, la portada, la tipografía son o deberían ser parte inseparable de la obra.

Si observan la portada de materia consciente, parece un libro de ciencia ficción o esoterismo: el espacio y, en él, flotando, una pirámide símbolo de la inteligencia, la consciencia, construida por alguien. La autora del diseño es Jules Idunn, que captó mi idea a la perfección y yo no le hablé de pirámides. Esta pirámide lleva 4 relieves, 4 símbolos, que corresponden a las 4 partes del libro:

Om, la unión con lo supremo, el primer sonido del creador: EL TODO.

Paz, del diseñador pacifista británico Gerald Holtom: LOS OTROS.

El símbolo celta Awen. No se sabe con certeza cuándo se creo, unos dicen que en el siglo IX otros que en el XV, y tiene muchos significados, yo elegí el que representa las divisiones del alma: cuerpo, mente y espíritu, que en este caso es el alma de EL OTRO.

El círculo Enso del budismo zen, forma encerrada en sí misma, que es el símbolo de la identidad, de la no dualidad; la representación de nuestro verdadero ser, de nuestro YO, que es el último capítulo.

EL título del libro nace del primer poema La fórmula, que no es más ni menos que la famosa ecuación de Einstein. Una ecuación donde está la energía y la materia, y asoma el tiempo en la velocidad de la luz. Pero qué hay de la consciencia, la materia consciente que necesita la masa, pero es independiente de ella. No está reflejada en la física, ni siquiera en la cuántica. En cierta forma, pienso que la consciencia es una quinta fuerza fundamental en este universo que crece sobre él como el musgo.

Aunque como dice la cita de Max Planck que abre el libro El puro racionalismo no tiene sitio aquí. En cada parte del libro descubriréis una consciencia del día a día, sin grandes alharacas retóricas, con una palabra sencilla que nunca se olvida de mirar a las estrellas.

Y empecemos con la primera parte, EL TODO, y su primer poema La fórmula acompañados de la música de Alfonso Arias Paputxi.

1 comentario

  1. Anónimo dice:

    El primer recital de poemas en que piden un bis 🙂

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