avatar

                               a maría del mar toledano prados

dices que soy un avatar 

quizá el de un gran maestro 

que cometió un error 

tan grande como fue su maestría 

y el daño que causó pervivió por los siglos 

me preguntas si algún día sabré 

quién soy y estoy durmiendo 

y aun así te respondo 

un gesto de mi mano que pactaste 

con mi cuerpo durmiente 

y que interpretas como asentimiento 

luego cuando despierto 

pienso que mi respuesta fue malinterpretada 

porque no me preocupa quién  

o si alguna vez fui otra persona 

sino saber el que fui hace un momento 

y es labor suficiente 

para alguien como yo 

tan limitado tan lento tan frágil  

si viví un centenar de vidas 

o hay algún ser divino 

que se preocupa por mi bienestar 

no son más que creencias  

y como tales poco me interesan 

tengo el gen del incrédulo 

del que para creer tiene que hurgar en la herida 

Y quizá fue hurgando o jugando  

con las cuentas de aquel rosario 

como encontré una respuesta 

era sencilla 

pero solo después de repetirla  

una y otra vez hasta doscientas dieciséis  

la comprendí 

yo soy el yo soy 

aún me deslumbra su evidencia. 

el idealismo no es para tanto

                                            a sara carretero

en un principio

– y es un decir pues nunca hubo un principio-

solo estaba la mente

descansaba, y nada existía

solo una nada

muy propia de una mente descansada

pero la mente despertó

en un día sin nombre

pues no corría el tiempo todavía

su bostezo sonó

big bang como un disparo

y empezó la existencia

más tarde

la mente deseó tocar la tierra

el agua la corona de una estrella

y así pensó la vida para poder palparlas

pero sintió la falta de otro punto de vista

y decidió pensar en una vida libre

le dio el don del olvido

y la consciencia

y la vida olvidó que ella era mente

y creyó que era

la que daba sentido a la existencia

porque en un universo indiferente

ella era su único testigo

en tan hermoso hallazgo

no encuentro la razón

que calme mi ansiedad ni mi tristeza

intrascendentes para cualquier mente

que esté vibrando entre diez dimensiones

ser y no ser

                                            A xose dabasa

los árboles incomprensibles

que transforman la luz y el agua el aire

en tropósfera y leña

y los pequeños seres

las abejas y su vuelo

la jerárquica hormiga

o la mantis estática

los que casi no son

los que están más cerca del todo

y subiendo en la escala de los vivos

los pájaros que volaron tan temprano

o los ratones que huyeron al monte

anunciando volcanes tsunamis

al remolino profundo de la inteligencia

solo hay que echarle de vez en cuando una mirada

para no olvidar que eres y lo sabes

y a menudo volverse hacia lo que apenas es y no lo sabe

porque como luciérnaga ilumina los márgenes

de un arroyo que todo lo contiene

qué tan fácil sería

qué tan fácil sería

que nada fuera como es

que nadie convirtiera

los carros en cuadrigas

ni el brillo de los átomos en bombas

que nadie ambicionara

tener lo que no abarca

en fin

que nadie se impusiera

qué tan fácil sería

que los seres humanos

se comportaran como tales

humanos también sabios

pues la certeza de lo fútil

no es razón para encender el infierno

y lo es para intentar un paraíso

la noche solitaria

cómo me gustaría tener ganas de amarte

pero si amaste intensamente

y a estas alturas estás solo

es difícil confiar en alguien

ni siquiera en ti mismo

cómo poner tu carne al fuego

si sabes que terminas chamuscado

y no me digan que disfrute

recordando lo bueno que hubo

no no me cuenten bálsamos de disney

esos buenos momentos duelen

duelen más que los malos

sé que podría volver a amarte

pero me dan pereza las mudanzas

y me aferro a la noche solitaria

cuando en algún momento dudo

con mucho arte

el realismo en el arte no lleva muy lejos

mejor dicho no lleva

pues parte de la realidad

para llegar a la realidad aumentada

y ese viaje es más propio de la ciencia

que con sus herramientas mide el cosmos

en el arte hay que tener magia

incluso el realismo con un poco de magia mejora

un poco de algo que tuve y perdí

y ahora busco en el noroeste

en la lluvia en el viento a veces en el sol

algunas más cerca del fuego

y siempre en la tormenta que los une a todos

en la tierra que es tímpano que vibra con su voz

(la meteorología es un código mágico

en el noroeste

en esta oculta proa que parte los dos mares

sus sortilegios

nos hablan de lo frágiles que somos

y de los delicados equilibrios

que nos protegen)

un rayo no es arte

ni el trueno ni el vendaval

pero su hechizo invoca

convoca

a lo intangible a lo que está fuera

de la ilusoria realidad

el arte es el conjuro

que permite a una nube ser carruaje

donde viaja mi anhelo

o a una puerta giratoria

desvelar todos los caminos

que pude haber seguido

el arte funde alea

lo que es con lo que intuyo

y me permite ver las otras caras del prisma.